Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006.

“En la indulgencia está la clave, sin embargo, este triplete de natillas no ha mermado mi determinación.”
Esta frase no viene a cuento de nada, pero se me ocurrió ante la alegría de haber encontrado un recurso con el cual escribir de nuevo en mi blog sin que las interminables obras de blogia me lo impidan; la persistencia. Sí, sí, sólo eso, una solución sencilla y banal que me permitirá, o eso creo, retomar mis comentarios sobre la vida misma. Y en esa vida misma me ocupa en la actualidad gran parte de mi tiempo la oposición, nombre adecuado debido a la batalla que presentaré con otras 2000 personas… si el sistema de oposición fuese perfecto que no es tarea sencilla. Me estoy liando un poco ¿no?
Estas obras han estropeado muchos artículos escritos en estas fechas vacías. No hay un remedio, de modo que con el paso del tiempo espero ser capaz de referirme a todas aquellas cosas de las que le hablé a mi blog y quedaron en el silencio, muy a mi pesar, y que me embarga sentimientos de rabia y cólera (¿no son la misma cosa?).
Bueno, me dispongo a informar del futuro de mi diario. Por un lado, con el nombre de OPOSICIÓN (otro tema se abre en mi blog), haré reflexiones sobre mis sensaciones y demás llevadas a cabo en el estudio de la misma. También volveré a intentar ir colando aquellas tiras cómicas que alguna vez quise subir pero no fue posible, si bien para hacer esto no me vendría mal un buen dibujante (tengo a uno en mente). Y finalmente dejaremos que el tiempo me proporciones más temas sobre los que hablar, porque si algo tiene esta vida es que ocurren muchas cosas, unas graciosas, otras son desgracias, y otras son simplemente diferentes.
Y yo, estoy para comentarlas todas.
PD: Criticar es muy fácil, y divertido.

Bueno, estoy gordo. Sí lo sé, tendría que haberme cuidado en su momento para no llegar a estos extremos y no ser como ahora soy. Bueno, no me pondré a llorar, aunque tenga ganas. La razón de mis lloros no sería el estado mismo en que me encuentro, no señor. Si llegase a llorar el motivo sería el régimen que tengo que cumplir, que si bien no es duro, la comida es una gran debilidad para mi. La situación es la siguiente: tengo boda en menos de una semana, me aprieta el pantalón del traje que compré en Abril, tengo que adelgazar. Estoy en los 90 kilos, que no son pocos. He engordado casi 10 kilos desde Abril, y las consecuencias se notan.
Bueno, el problema quizás sea lo poco que pongo en ejercicio mi trasero, debería moverlo más a menudo. También puede ser la frecuencia de mis comidas, en las que ya no se distingue comida, merienda y cena, porque llega un momento en que no paro de comer hasta que me voy a la cama.
Régimen, qué palabra tan fea! El menú me importa poco, me gustan las verduras mucho, y mientras no me pongan de comer bacalao lo llevaré bien. El problema será aguantar sólo tres comidas al día, nada de picar. Y lo más grave del mundo mundial universal es el PAN. No pueden quitarme el pan, con lo que me gusta mojar en las salsitas de cualquier tipo, en la sopa, en la salsa de tomate, en el aceite... mi madre ya no me preparará el pan tumaca o como se diga... estoy perdido por ahí. Una semana dura sin duda.
Pero... soy fuerte, soy fuerte, soy fuerte, soy fuerte... no surrender!!
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