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Formigas

 

Sigo con el libro de las hormigas. Ahora no puedo evitar mirar al suelo y… ¡hormigas! Es increíble, una frase del libro se refería precisamente a esa idea, pasamos por delante de ellas y ni siquiera reparamos en las mismas.

Es curioso, están en todas partes, a riesgo de parecer chachi, o bien ignorante a ojos de un biólogo, supongo que deben ser el insecto más numeroso, más incluso que los coleópteros (después lo miro en internet).

Y si digo la verdad, me apetece detenerme, mirarlas, compararlas… Me gustaría llevar una lupa encima para verlas más de cerca, y presenciar una guerra entre nidos de hormigas…

Es un mundo magnífico. En un principio me interesaba más el componente de organización social que el biológico, pero ahora… tengo interés por apreciar las características de las mismas, y no quedarme sólo en la forma en la que actúan. Ahora descubro que son lo mismo, la organización social, algo más típico del ámbito social aunque venga del mundo animal, y las características biológicas, son lo mismo. Una cosa no existe sin la otra. El conocimiento es maravilloso, y todo está relacionado con todo.

Bueno es un tema que me mola, está claro.

Y lo mejor es cuando estas cosas que vas descubriendo te hacen pensar en otras que en principio no tienen nada que ver.

Justo ahora, me paré a mirar a una hormiga que corría por la acera. Pensé: esa hormiga tiene una función social muy marcada. ¿Qué pasa si la piso? ¿De qué modo alteran los entomólogos la naturaleza de una colonia al coger algunos de estos queridos bichos? Entonces me vino un libro a la memoria, o dos, ya no recuerdo, en todo caso una saga. El juego de Ender y su continuación, de Orson Scott Card. En el mismo (los que lo quieran leer omitan este párrafo) la raza humana lucha contra una sociedad de insectívoros espaciales (no es coña, ni el libro es de cachondeo, es más, es impresionante y reconocido por la crítica). Una idea que ronda en el libro es la de una muerte humana comparada con la muerte de una abeja de la colonia. Para la sociedad humana una muerte de uno de sus individuos (o debería ser así) supone una reacción en el resto de la comunidad. En función de eso, podríamos hablar de las guerras provocadas por cosas de este tipo. En la sociedad de los insectívoros, nunca sucedería esto. Al morir un individuo, la comunidad busca a alguien para ese puesto y lo reemplaza, busca el equilibrio y el bien de la comunidad. A ojos de esta sociedad, un individuo no es nada. Bueno, a no ser que se trate de la reina claro o cosas más complicadas en las que no voy a entrar.

No sé si planteo la idea claramente, espero que sí.

Espero que nadie me tome por un loco con este comentario. Creo que más que nada muestra mi energía ante nuevas cosas. Ojalá el tiempo en el mundo fuese infinito para llegar a conocerlo todo.

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